La mirada de un párroco, desde la esperanza y el optimismo. Ésta es la propuesta del autor de estas reflexiones que tendrán una periodicidad quincenal.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Deseos de paz para Siria


No hay día, que en toda la prensa, no se den noticias sobre los problemas del pueblo sirio. Estas "primaveras árabes" nos darán a conocer experiencias positivas para unos, pero la gran tragedia es que el pueblo siempre sale perdiendo en los enfrentamientos armados.

¡Que días aquellos en que un grupo de amigos realizamos un viaje por Siria, visitando Damasco, Alepo, Hama, Homs y, entre otras, la famosa Palmira!

Recuerdo que en Damasco al entrar en la gran y más preciosa de las mezquitas —llamada de los Omeya— nos sorprendió ver la tumba de San Juan Bautista, donde se conserva su cabeza. ¿Cómo es posible que un personaje como San Juan Bautista, esté venerado y reconocido dentro de una mezquita?

La mezquita está situada en la ciudad vieja de Damasco, y después de la conquista árabe, fue construida por el califa omeya Walid I en el año 705, sobre la catedral bizantina, dedicada a Juan el Bautista desde la época del emperador romano Constantino I.

¡¡¡Os cuento!!!

sábado, 15 de septiembre de 2012

Pequeños (grandes) recuerdos (VII)


Hace unos días regresaba de estar una semana en el Valle de Aosta de Italia. Han sido días de gran disfrute en aquellas montañas, con seis personas. Visitamos con los remontes, el Mont Blanc y el Valle de la Cervinia, con su montaña picuda.

Entre estos amigos no estaba Germán, pero sí su hermana Josefa, la cual es una adicta de leer la página web: BuenoBonitoyGratis.com. Ella es la que me preguntó, en el aeropuerto de Malpensa, sobre qué pasó cuando entré por el puente Milvio en mi viaje de juventud por Italia con destino Roma.

sábado, 11 de agosto de 2012

Sacerdocio y Eucaristía: ¡quédate con nosotros, Señor!


Así son las cosas de Dios.

Hace varios años que está en reflexión un sacerdote, amigo muy apreciado, que ya en su día invité a que escuchara la llamada de Dios, y después de meditar su incorporación al sacerdocio aceptó. Qué alegría para su familia y la Comunidad Parroquial. Fue un gran acontecimiento. Es una buenísima persona, trabajador y buen sacerdote, pero…

Por mi parte, sigo rezando por su permanencia en la vocación sacerdotal.

Por otro lado, hace ahora un año que mi amigo Germán  está muy contento al saber que Samuel iba a entrar en el Seminario Mayor. Tengo que decir que Samuel había sido, hasta ese momento, el Jefe del Centro Juniors Santa Cecilia.

A raíz de estos acontecimientos, y tras meses de maduración, he buscado algunas palabras del bien querido Benedicto XVI y he encontrado unas que en su día reflexioné.

“El sacerdocio del Nuevo Testamento está estrechamente ligado a la Eucaristía, por eso estamos invitados a meditar sobre la relación entre la Eucaristía y el sacerdocio de Cristo”.

sábado, 21 de julio de 2012

Pequeños (grandes) recuerdos (VI)


En mi anterior Pequeños (grandes) recuerdos V, terminaba con estas letras: “A toda prisa y comiendo un bocadillo saqué un billete, tomé un tren de cercanías que me llevó a Perugia y de allí a Asís. ¿Qué me esperaba en la ciudad de Francisco? Esto para otro día”.  Pues bien, ya estamos en ese “otro día”.

No tenemos que olvidar que estamos en el año 1965, y esto lo digo, porque cuando veo alguna película del neorrealismo Italiano, me veo como metido en estas escenas. Me explico: aquel tren al que subí en la estación de Florencia estaba lleno de gentes que iban y venían con sus cestas, unas llenas de tomates, otras con pollos y conejos, un griterío desbordante y, en medio de todo, los “carabinieris” pidiendo documentación pues habían realizado una redada en la estación, por el robo a una. Treinta minutos salió el tren tarde, aunque recordando nuestra Renfe de aquella época, la puntualidad no era normal: sabía uno a qué hora subía al tren y a qué hora bajaba, pero nunca a qué hora salía el tren y a qué hora llegaba al destino.

El bus de Perugia a Asís, fue otra odisea, pues seguimos con la imágenes del neorrealismo, sin asiento y en el pasillo, de pie, y entre paquetes llegue a Asís.

Lo primero que me maravilló fue mi visita a la Basílica de Santa Clara, donde se conserva el crucifico de Francisco. No es momento de desarrollar la vida de San Francisco, aunque bien sabemos que su nombre era Juan de Bernardone, pero lo de Francisco le viene por el mote de “franchesco”, esto es el “afrancesado, pues su madre que era francesa, lo bestia a tal estilo frances.

sábado, 7 de julio de 2012

San Juan de Ávila


Como miembro de la Unión Apostólica del Clero, la noticia del próximo reconocimiento de San Juan de Avila como Doctor de la Iglesia, es de enorme satisfacción y alegría, y me hace remontar al año 1970, siendo yo seminarista, cómo se recibió en el seminario de Valencia y con gran gozo su canonización, por el Papa Pablo VI.

En mis cuatro años de estudios en el Seminario de Sevilla (1965-69), ya se nos destacaba la gran importancia de este gran sacerdote que fue beatificado por León XIII en 1894 y declarado patrono del clero español en 1946, por el Papa Pío XII.

En Sevilla Don Isaac, formador, sacerdote y gran persona, nos decía cómo Juan de Avila quiso ser misionero en Indias, pero, por obediencia, todo su fecundo ministerio sacerdotal discurrió en Andalucía; y cómo llevó una vida intensa, dedicada particularmente a la oración, a la predicación y a la formación específica de quienes se preparaban para el sacerdocio.

En la biblioteca cercana a nuestra galería del Seminario, estaba su abundante obra, destacando Audi, filia; Memoriales; Tratado del amor de Dios; Tratado sobre el sacerdocio;
Pláticas; Sermones; así como un abundante epistolario, un catecismo y una peculiar obra en verso, Doctrina cristiana, concebida para que la cantaran los niños.