Recuerdo que teníamos ocho años y que un amigo de la escuela primaria, mi amigo Quique, me dio una gran lección que he recordado toda mi vida. Hoy es buen médico.
Esto es lo que pasó:
Le veía muy entusiasmado con el aprendizaje: estudiaba, preguntaba, y con las pocas luces intelectuales y materiales de aquella edad, me impresionaba. Los dos íbamos a la Escuela Unitaria y regresábamos juntos a casa, pues vivíamos a cien metros y éramos vecinos.
Yo me preguntaba: ¿Por qué tanto interés tenía Quique en aprender?




