La mirada de un párroco, desde la esperanza y el optimismo. Ésta es la propuesta del autor de estas reflexiones que tendrán una periodicidad quincenal.

sábado, 11 de mayo de 2013

Primeras comuniones



Durante estos días de la Pascua, mi amigo Germán me comentaba, que tenía  un grave problema. Su nieto recibirá la Primera Comunión dentro de unos días y su hija que está divorciada, no sabe qué “hacer con el padre de su hijo”. ¡El rompimiento del matrimonio fue traumático! ¿Qué pasará en la celebración? ¿Nos sentamos en el mismo banco?

Recuerdo que leí, no hace mucho tiempo, una carta que suelo utilizar para cuando me viene algún caso parecido, y que le ha dado algo de luz a mi amigo Germán, a su hija y a algunos feligreses.

Mira Germán, la primera comunión es para tu nieto un gran día. Va a ser admitido por primera vez a la comunión de la mesa eucarística en la comunidad cristiana. Esto representa una gran fiesta para la comunidad y para la familia. Todos se preparan largamente para ese día, tanto en la catequesis como en la preparación de los festejos. Todos queréis que resulte una gran fiesta en la iglesia y en casa.

Nunca, en su vida consciente, se ha encontrado tu nieto tan en el centro de todos. Es una fiesta para él y anticipa su alegría con ilusión. A veces esta ilusión queda nublada por tensiones e inseguridades. Una de las causas puede ser el divorcio de tu hija, como es ahora tu caso.

sábado, 13 de abril de 2013

Una Pascua muy especial



Durante estos días de la Pascua, la liturgia, tanto en la Eucaristía dominical como en el Oficio de Lecturas, leemos el Apocalipsis. Es un libro de difícil comprensión, escrito para cristianos comprometidos en vivir su fe en tiempos adversos. Saborearlo con calma puede estimularnos a vivir también valientemente nuestra fe en una sociedad que se proclama "post-cristiana".

Su autor se llama Juan, sin más apelativos. Pronto, en la tradición cristiana, fue identificado con el apóstol Juan, autor del evangelio y de las cartas que llevan su nombre. Sin embargo, a mediados del siglo II, Dionisio de Alejandría afirmaba que su autor era un Juan distinto del apóstol. Basaba su afirmación en la diversidad de lenguaje y de estilo entre el evangelio y el Apocalipsis. Su opinión fue seguida por Eusebio de Cesarea y por la mayoría de exegetas actuales.

Al estilo de los profetas del A.T., el autor empieza explicando su experiencia personal de fe. La experiencia de identificación con Jesús en los sufrimientos del destierro en la isla de Patmos, situada a unos 80 Km. de Efeso; y también en la victoria de su resurrección por medio del bautismo. Tribulación y realeza que comparte con los demás cristianos. Pese al aislamiento se siente muy cerca de ellos.

domingo, 31 de marzo de 2013

Una Pascua en camino de santidad



Hoy debo comenzar este comentario con un cordial deseo: que todos tengamos ¡UNA MUY FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!

Que todos procuremos que esta alegría pascual se manifieste claramente en nuestras vidas. El domingo de Pascua y todos los domingos siguientes —también de Pascua— hasta Pentecostés, y los que estamos más cerca de las celebraciones litúrgicas, que nos llenemos de gozo con la “Octava de Pascua”.

Este año, el frío y la lluvia está recorriendo toda España, y nos ha dejado en nuestra querida tierra de Valencia un respiro para las procesiones marineras.

¡Estamos locos los cristianos! Las imágenes de los medios nos enseñan las multitudes de gente en nuestras costas. Al salir, encontraremos los bares y los restaurantes llenos y las discotecas colmadas de jóvenes. La gente se agarra a la fruición. Para muchos, nosotros hacemos el efecto de ir tras de quimeras ("lo tomaron por un delirio": evangelio). Pero dentro nos quema una certeza. ¿Sólo dentro, en un rincón secreto, o en todo nuestro actuar? Ahora lo proclamamos con fuerza: diremos "no" a un modo de vivir, a unos valores que son una quimera y conducen a la muerte y diremos "sí" al seguimiento del Resucitado, la gran Verdad, la Vida de verdad.

domingo, 17 de marzo de 2013

¡Cómo me gustaría una Iglesia pobre...!



Mi amigo Germán, lleva unos días, que está muy nervioso, y todo a consecuencia de la dimisión de Benedicto XVI. Según él, el Papa tenía que haber seguido en su puesto, e incluso me decía: “los reyes tienen que morir en la cama, o en la silla de ruedas, pues el Papa también”. No soy yo nadie para contradecirle cuando salen a flote los buenos sentimientos.

Ahora ya tenemos un nuevo Papa que se ha querido llamar Francisco. No el Francisco de Javier o el de Gandía, sino el “pobrecillo” de Asís.

Leía yo esta noticia de un periódico nacional: “decidir llamarse Francisco en sí mismo puede ser tan revelador como escribir una larga y sesuda encíclica”. Pero esta mañana, en su primer encuentro con los periodistas, el Papa ha explicado por qué adoptó el nombre de San Francisco de Asís, el santo de la pobreza y de la paz.

sábado, 2 de marzo de 2013

Pequeños (grandes) recuerdos (y XI)


Poco me queda para contaros sobre mi experiencia de recorrer Italia en auto stop. Fueron veinticuatro días cargado con la mochila, en unos años muy difíciles para nosotros, los españoles.

Cuando mi sobrino nieto Adrián se ha interesado por saber de mis pequeños grandes recuerdos, y le he contado algunas de estas experiencias, le cuesta mucho creérselas.

Los últimos días de estancia en Roma fueron inolvidables. Cuando he regresado, y han sido muchas veces, y visito el Vaticano, o bien me paseo por la orilla del Tiber, o me siento en una trattoria del Trastevere, junto a la Basílica de Santa Cecilia, los recuerdos se agolpan.

No os podéis perder esta experiencia de caminar por este barrio, que nació en el lado derecho del Tìber, justo en frente de la Isla Tiberina, con el desarrollo del Puerto de Roma en época romana. En la actualidad sobreviven muchas de sus antiguas calles, con edificios centenarios y entre estos, algunas iglesias paleocristianas, como Santa Cecilia, que todavía conserva restos de la casa de la Santa y en el coro de las monjas los raros frescos de P. Cavallini, San Crisogono, San Callisto y de regreso al centro de la ciudad, podemos hacer una parada para ver la celebre Santa María de Transtevere con sus mosaicos.

martes, 12 de febrero de 2013

Una Cuaresma especial


Todos sabemos que la Cuaresma nos prepara a la mayor fiesta de nuestra vida cristiana, esto es, el recuerdo y vivencia de la pasión, muerte y Resurrección del Señor.

En casi todas nuestras iglesias, llegado el Adviento, vemos la “corona”, el belén en la Navidad. En Cuaresma, en nuestras iglesias, y en nuestras celebraciones deberíamos hacer presente la Cruz de Jesús. La Cruz debería ser el signo que concentrase toda la atención durante la Cuaresma. La forma de hacer presente la Cruz dependerá de la disposición de la iglesia.

Pienso en la parroquia donde yo estoy. Hay una gran cruz, con un Cristo precioso en lo alto del presbiterio... Pues hay que buscar la forma de hacer presente este signo. ¿Cómo? Haciendo los domingos de cuaresma procesión de entrada presidiendo la cruz, y puesto que en este tiempo no hay flores en el altar, pondremos una planta que adorne y resalte la cruz. Se puede hacer el primer domingo la entrada solemne y los demás, destacar su presencia en la monición de entrada. O no hacer la entrada y resaltarla de otra forma.

sábado, 26 de enero de 2013

Aquellos reclinatorios


Mi amigo Germán solo quiere dar largos paseos, pues piensa que así, perderá la cantidad exagerada de calorías, que estos pasados días de fiestas navideñas, ha ingerido en su cuerpo. Me cuenta que ha terminado de leer una novela sobre personajes “longevos”, esto es, una familia que han vivido desde hace más de 15.000 años, no han conocido la muerte, y se han ido adaptando según los periodos de la historia. Me cuenta que Iago del Castillo es un carismático longevo de 10.300 años al frente del Museo de Arqueología de Cantabria, se ve arrastrado, en contra de su voluntad, a dirigir una investigación genética: sus hermanos Nagorno, un conflictivo escita de casi 3.000 años, y Lyra, una huidiza celta de 2.500 años, cansados de enterrar durante siglos a sus familias efímeras, están obsesionados con identificar su rara mutación y tener hijos longevos. Cierto, me dice Germán un buen tema para olvidarnos de la crisis.

Cierto que éste no es tema central de nuestros diálogos, pero es que algunas veces hay que olvidarse de teologías y acciones pastorales. Y mira por donde que mi amigo Germán me dice: ¿Tú te acuerdas que cuando éramos pequeños, y ayudábamos a misa en el Santo Ángel Custodio, las señoras venian a misa con un “catret” y en la parroquia habían aquellos famosos reclinatorios?

No llego yo a comprender para qué sirven ahora. Si oíamos la misa sin arrodillarnos y volvemos de comulgar y nos sentamos, ¿cuándo, diantre, va a usarse el reclinatorio? No se utilizan hoy ni las tablas-reclinatorios de los bancos.

Los reclinatorios que quedan son una vieja estirpe de aristócratas venidos a menos.

sábado, 12 de enero de 2013

Pequeños (grandes) recuerdos (X)


Roma es mucha Roma, quizás es por eso que la gente dice que “todos los caminos llegan a Roma”. Esta tarde, que ha caído un gran chaparrón de agua sobre Valencia, le decía a mi amigo Germán, si sabía algo sobre las fuentes de Roma.

Los pocos  días que me quedaban en la Ciudad Eterna, los quise aprovechar al máximo, pues son muchas las maravillas que encierra, la Roma pagana y cristiana.

En una de las comidas en la residencia me ponía en antecedentes sobre la Fontana de Trevi, un colegial que estudiaba en Pontificia Universidad San Tommaso. Era algo que yo no sabía, pero que son muchos los romanos que ignoran. El origen de esta preciosa fuente.

sábado, 22 de diciembre de 2012

El Adviento nos prepara para la Navidad


En estos días de Adviento le decimos a todos: Feliz Navidad, felices Pascuas, felices fiestas, feliz Año Nuevo... Las múltiples variaciones sobre un mismo tema tienen en común el deseo de felicidad. Durante estos días lo repetimos, muchas veces de palabra y por escrito, con más o menos adornos, con más o menos corazón. Forma parte del rito navideño el desear a otros lo que, sin duda, queremos para nosotros mismos, y a veces equivocadamente, lo buscamos donde no se puede encontrar.

La clave de la sinceridad del deseo está en que, además del gesto o la palabra, procuremos en la práctica la felicidad de los otros: los de cerca y los de lejos; los que sufren nuestros malos humores en el vecindario, y los que se ven afectados en la distancia por nuestras pequeñas decisiones económicas, políticas o culturales, que unidas a muchas otras construyen las grandes estructuras mundiales.

Hoy quiero daros a conocer unas reflexiones que he escuchado estos días, junto con otros muchos sacerdotes, pero que de forma indirecta, todo cristiano puede hacer suyas.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Doctores de la Iglesia


El pasado día 7 de octubre fue reconocido como Doctor de la Iglesia a San Juan de Avila. Como patrono del clero secular español, es de una gran importancia, pues a lo largo de muchos años se le había solicitado al Papa este gran reconocimiento. ¡Gran gozo para todos!

Para ser doctor de la Iglesia, debe ser santo, y este doctorado lo otorga el Papa solo a aquéllos que son reconocidos como eminentes maestros de la fe para los fieles de todos los tiempos. Los doctores de la Iglesia ejercen una influencia especial en el desarrollo del cristianismo.

Para ser doctor de la Iglesia ha de haber gozado de un particular carisma de sabiduría, en sus escritos y predicaciones, calificadas de doctrina eminente, a la vez que haber estudiado y completado con singular clarividencia los misterios más profundos de la fe y ser capaz de exponerlos a los fieles como guía en su formación y en su vida.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Pequeños (grandes) recuerdos (IX)


Después de venir de vacaciones, por las tierras de Rumania, donde pude contemplar, entre otras cosas, las iglesias ortodoxas y el Cementerio Alegre, mi amigo Germán estaba impaciente en saber, qué me había pasado en mi visita a la Roma creyente y a la Roma pagana.

Como ya le dije a mi amigo, la visita la hice junto a un sacerdote toledano de nombre Francisco, el cual ya era licenciado en teología, y ahora estaba en Roma para hacer la licenciatura en Arquitectura, escultura, pintura y arte religioso. La verdad es que al enterarse que yo estaba para empezar el último curso de Bellas Artes, vio en mí un colega joven para tener ratos de diálogo. También es verdad, que el que salió favorecido por este encuentro fui yo. Luego se alegro mucho más, cuando le dije que me iba al seminario.

La visita al Museo Vaticano era mi gran ilusión, pero para mí fue una novedad enterarme, del gran descubrimiento que se había realizado no hacía muchos años en relación a las tumbas vaticanas.

sábado, 10 de noviembre de 2012

El "cementerio alegre"



Nuestra costumbre cuando llega el día de Todos los Santos y de Difuntos, es visitar y rezar por nuestros familiares y amigos difuntos, a la vez que les llevamos flores. El cementerio es uno de los lugares donde tenemos enterradas a aquellas personas que nos dieron la vida, las alegrías y los consuelos. Ellos son nuestros Fieles Difuntos.

Cierto que el cementerio se llena de flores  con su peculiar colorido. Lo que no me podía imaginar, es lo que pude contemplar en mi último viaje a Rumania. Fuimos a ver “El Cementerio Alegre”. ¿Puede ser que al visitar a nuestros padres y familiares y amigos que nos dejaron en esta vida, nos pongamos “alegres”?

Fue una visita verdaderamente agradable, por su ambiente colorista, sus escritos en la lápidas, los cuales daban razón de la muerte de cada persona allí enterrada.

sábado, 27 de octubre de 2012

Pequeños (grandes) recuerdos (VIII)



Mira Germán, yo quería ser cura, y de pueblo, pero, "el hombre propone y Dios dispone". Tal es así que al entrar en el Vaticano, nunca tuve en la cabeza ser otra cosa, y luego, mi vida vino a realizarse como quiso el Obispo, pero esto es otro tema.

Hoy quiero recordar que al entrar en el Vaticano, como nueva experiencia en el recorrido de auto-stop por Italia, y tras ver la Piedad de Miguel Angel, que ya comenté en mi anterior "Recuerdos" me impresionó las grandes gradas que estaban a los laterales, con los asientos para todos los obispos del mundo, pues celebraban el Concilio Vaticano II, y las columnas con los grandes santos de las Ordenes Religiosas. Todo estaba preparado para que, al finalizar el verano, el 8 de diciembre, se diera el broche final al Concilio Vaticano II.

sábado, 13 de octubre de 2012

La Fe es un don de Dios


Acabamos de cruzar las puertas para celebrar los cristianos “EL AÑO DE LA FE”.

La “puerta de la fe” está siempre abierta y es la clave para entrar en la Iglesia de Dios; con este concepto, el Papa introduce la Carta Apostólica en forma de Motu proprio que instituye el Año de la fe. Titulado Porta Fidei, el documento explica el sentido de este tiempo especial de gracia que comenzó el 11 de octubre de 2012 (50º aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II) y acabará el 24 de noviembre de 2013, solemnidad de Cristo, Rey del Universo.

El Año de la fe, será pues, un camino que la comunidad cristiana ofrece a muchas personas que viven con la nostalgia de Dios y el deseo de reunirse con Él de nuevo. Por tanto, es necesario que los creyentes sientan la responsabilidad de ofrecer la compañía de su fe, para estar próximos a los que preguntan sobre la razón de nuestra fe. Tendremos la oportunidad de confesar la fe en el Señor Resucitado en nuestras casas y con nuestras familias, para que cada uno sienta con fuerza la exigencia de conocer y transmitir mejor a las generaciones futuras la fe de siempre. Según el Papa, “en este  Año, las comunidades religiosas, así como las parroquiales, y todas las realidades eclesiales antiguas y nuevas, encontrarán la manera de profesar públicamente el  Credo”.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Deseos de paz para Siria


No hay día, que en toda la prensa, no se den noticias sobre los problemas del pueblo sirio. Estas "primaveras árabes" nos darán a conocer experiencias positivas para unos, pero la gran tragedia es que el pueblo siempre sale perdiendo en los enfrentamientos armados.

¡Que días aquellos en que un grupo de amigos realizamos un viaje por Siria, visitando Damasco, Alepo, Hama, Homs y, entre otras, la famosa Palmira!

Recuerdo que en Damasco al entrar en la gran y más preciosa de las mezquitas —llamada de los Omeya— nos sorprendió ver la tumba de San Juan Bautista, donde se conserva su cabeza. ¿Cómo es posible que un personaje como San Juan Bautista, esté venerado y reconocido dentro de una mezquita?

La mezquita está situada en la ciudad vieja de Damasco, y después de la conquista árabe, fue construida por el califa omeya Walid I en el año 705, sobre la catedral bizantina, dedicada a Juan el Bautista desde la época del emperador romano Constantino I.

¡¡¡Os cuento!!!

sábado, 15 de septiembre de 2012

Pequeños (grandes) recuerdos (VII)


Hace unos días regresaba de estar una semana en el Valle de Aosta de Italia. Han sido días de gran disfrute en aquellas montañas, con seis personas. Visitamos con los remontes, el Mont Blanc y el Valle de la Cervinia, con su montaña picuda.

Entre estos amigos no estaba Germán, pero sí su hermana Josefa, la cual es una adicta de leer la página web: BuenoBonitoyGratis.com. Ella es la que me preguntó, en el aeropuerto de Malpensa, sobre qué pasó cuando entré por el puente Milvio en mi viaje de juventud por Italia con destino Roma.

sábado, 11 de agosto de 2012

Sacerdocio y Eucaristía: ¡quédate con nosotros, Señor!


Así son las cosas de Dios.

Hace varios años que está en reflexión un sacerdote, amigo muy apreciado, que ya en su día invité a que escuchara la llamada de Dios, y después de meditar su incorporación al sacerdocio aceptó. Qué alegría para su familia y la Comunidad Parroquial. Fue un gran acontecimiento. Es una buenísima persona, trabajador y buen sacerdote, pero…

Por mi parte, sigo rezando por su permanencia en la vocación sacerdotal.

Por otro lado, hace ahora un año que mi amigo Germán  está muy contento al saber que Samuel iba a entrar en el Seminario Mayor. Tengo que decir que Samuel había sido, hasta ese momento, el Jefe del Centro Juniors Santa Cecilia.

A raíz de estos acontecimientos, y tras meses de maduración, he buscado algunas palabras del bien querido Benedicto XVI y he encontrado unas que en su día reflexioné.

“El sacerdocio del Nuevo Testamento está estrechamente ligado a la Eucaristía, por eso estamos invitados a meditar sobre la relación entre la Eucaristía y el sacerdocio de Cristo”.

sábado, 21 de julio de 2012

Pequeños (grandes) recuerdos (VI)


En mi anterior Pequeños (grandes) recuerdos V, terminaba con estas letras: “A toda prisa y comiendo un bocadillo saqué un billete, tomé un tren de cercanías que me llevó a Perugia y de allí a Asís. ¿Qué me esperaba en la ciudad de Francisco? Esto para otro día”.  Pues bien, ya estamos en ese “otro día”.

No tenemos que olvidar que estamos en el año 1965, y esto lo digo, porque cuando veo alguna película del neorrealismo Italiano, me veo como metido en estas escenas. Me explico: aquel tren al que subí en la estación de Florencia estaba lleno de gentes que iban y venían con sus cestas, unas llenas de tomates, otras con pollos y conejos, un griterío desbordante y, en medio de todo, los “carabinieris” pidiendo documentación pues habían realizado una redada en la estación, por el robo a una. Treinta minutos salió el tren tarde, aunque recordando nuestra Renfe de aquella época, la puntualidad no era normal: sabía uno a qué hora subía al tren y a qué hora bajaba, pero nunca a qué hora salía el tren y a qué hora llegaba al destino.

El bus de Perugia a Asís, fue otra odisea, pues seguimos con la imágenes del neorrealismo, sin asiento y en el pasillo, de pie, y entre paquetes llegue a Asís.

Lo primero que me maravilló fue mi visita a la Basílica de Santa Clara, donde se conserva el crucifico de Francisco. No es momento de desarrollar la vida de San Francisco, aunque bien sabemos que su nombre era Juan de Bernardone, pero lo de Francisco le viene por el mote de “franchesco”, esto es el “afrancesado, pues su madre que era francesa, lo bestia a tal estilo frances.

sábado, 7 de julio de 2012

San Juan de Ávila


Como miembro de la Unión Apostólica del Clero, la noticia del próximo reconocimiento de San Juan de Avila como Doctor de la Iglesia, es de enorme satisfacción y alegría, y me hace remontar al año 1970, siendo yo seminarista, cómo se recibió en el seminario de Valencia y con gran gozo su canonización, por el Papa Pablo VI.

En mis cuatro años de estudios en el Seminario de Sevilla (1965-69), ya se nos destacaba la gran importancia de este gran sacerdote que fue beatificado por León XIII en 1894 y declarado patrono del clero español en 1946, por el Papa Pío XII.

En Sevilla Don Isaac, formador, sacerdote y gran persona, nos decía cómo Juan de Avila quiso ser misionero en Indias, pero, por obediencia, todo su fecundo ministerio sacerdotal discurrió en Andalucía; y cómo llevó una vida intensa, dedicada particularmente a la oración, a la predicación y a la formación específica de quienes se preparaban para el sacerdocio.

En la biblioteca cercana a nuestra galería del Seminario, estaba su abundante obra, destacando Audi, filia; Memoriales; Tratado del amor de Dios; Tratado sobre el sacerdocio;
Pláticas; Sermones; así como un abundante epistolario, un catecismo y una peculiar obra en verso, Doctrina cristiana, concebida para que la cantaran los niños.

sábado, 23 de junio de 2012

Mi Camino de Santiago


Otro día os contaré mi experiencia, en la realización del Camino a Santiago pero hoy quiero deciros lo siguiente.

En estos días de junio, son muchas las personas que programan su aventura del Camino. Cuando recuerdo el Camino de Santiago, tengo una grata sensación de lo que los jóvenes hablan de “tener mono”. El Camino Francés es ¡una maravilla! Y mi recorrido de hace diez años desde Roncesvalles me trae gratos recuerdos.

Debemos saber que el Camino Francés, documentado ya en el siglo X, tiene dos accesos diferenciados —el del Camino Navarro y del Camino Aragonés— que, procedentes de Canfranc y Roncesvalles, se unen en Puente la Reina.

El primer testimonio, recogido en un manuscrito de la abadía riojana de San Martín de Albeada, se remonta al año 951 y se refiere a la peregrinación realizada por Gotescalco, obispo de Puy. Durante el siglo XI Compostela se consolida como uno de los tres grandes focos de la cristiandad, compitiendo con Roma y con Jerusalén. Gracias al avance de la Reconquista y al impulso del obispo Diego Gelmírez, en 1095 el Papa Urbano II declara “sede apostólica” a Compostela, e inicia la construcción de la catedral.