La mirada de un párroco, desde la esperanza y el optimismo. Ésta es la propuesta del autor de estas reflexiones que tendrán una periodicidad quincenal.

sábado, 31 de marzo de 2012

Caminar con criterios nuevos


A punto de celebrar la Semana Santa me viene a la memoria el relato de “La mujer adúltera” pues veo esta mujer como un anuncio de la Pascua.
 
Me sitúo en la escena y veo a la mujer tirada delante de Jesús. Aquellos hombres esperan una respuesta que comprometa a Jesús, pero esta escena evangélica nos da a  entender el mejor ejemplo para un cambio, o un nuevo sistema de actuación y de valoración. Este momento que es “dramático” para la mujer, hipócrita para los acusadores, Jesús lo convierte en un acto, llamémoslo “revolucionario”. Nadie, en nombre de ninguna ley, ni de ningún principio, ni de ninguna moral, tiene derecho a condenar, marginar o considerar, definitivamente perdida ninguna persona humana.

Aquella mujer no es liberada de la lapidación porque todos somos pecadores y nadie tiene derecho a condenar a nadie, sino porque, simplemente Dios no tiene ningún interés en condenar, sino en facilitar que la gente pueda ser feliz.

sábado, 17 de marzo de 2012

Pequeños (grandes) recuerdos (III)


Os decía en mi primer articulo de pequeños-grandes recuerdos, que ¡cuántas gracias tenía que dar a Dios por tantos momentos de solidaridad! ¡Cuántas gracias por el buen corazón de muchas personas que me atendieron! Las gentes se fiaban del joven aseado haciendo auto-stop, pelo cortado, y vestido con normalidad. Cierto. Fueron días de grandes descubrimientos.

Un día de camino a Turín, y estando yo en la carretera nacional, me recogió un italiano de madre española, se llamaba Andrea José. Andrea por su padre italiano (Andrés) y José por su abuelo español, y éste fue un detalle que siempre recordaré. ¡Pues bien! Andrea José, que no conocía España, se alegró de ver mi banderita española, paró su furgoneta y me invitó a subir, y mira por donde, que su abuelo, que había muerto recientemente, era de Albaida (la familia de mi abuela materna es de Albaida). Ya os podéis imaginar nuestra conversación a lo largo de 150 kilómetros en dirección a Turín.

Llegamos a las afueras de Turín  pasadas las 10 de la noche. ¿Dónde ir a dormir? Por razones que no supe, en su casa no podía ser, pero… en la fabrica de muebles sí. Dejó la furgoneta, me abrió el despacho, me trajo un bocadillo y en el gran sofá pasé la noche. Me acompañaba en la noche un gato que tenia un solo ojo, el cual en la oscuridad, daba un motivo siniestro.

A la mañana siguiente me trajo un buen “café capuchino” con pastas y me llevó a la puerta del Duomo de Turín. ¡Un día más para dar gracias a Dios por “tan buena gente”!

sábado, 3 de marzo de 2012

La actualidad de Mounier


En otro artículo de este blog ya comentamos la importancia que tenía Enmanuel Mounier para los que pensamos que hace falta hacer un mundo mejor. Y ante el movimiento del 15 M o de los “indignados”, y las revueltas estudiantiles y sindicales de estos días que vemos cómo están cogiendo fuerza, es bueno, creo yo, que dejemos algunas cosas claras.

Para comprender bien a Mounier, el hombre cristiano, pensador y filósofo que nos dejó a los 45 años de edad, hay que saber sobre su publicación “Esprit” pues con ella comienza a difundir su “personalismo”. Una publicación que caía en ambientes de intelectuales y de obreros en la capital de Francia. Mounier dejaba tras de sí una de las vidas y de las obras más apasionantes de la Iglesia moderna.

Sí. Para comprender bien a Mounier, y descubrir el sentido que tiene para la persona del 2012, hay que indagar a un mismo tiempo en su palabra y en su vida. Este hombre que un día dijo que el hombre sólo se realiza “haciendo” y sólo hace en cuanto “es”, vivió en su misma experiencia cotidiana esta dialéctica del “ser” en la permanente resistencia del “actuar”.